El lucero del alba (estrella de la mañana)

El lucero del alba es un apodo otorgado al planeta Venus. Cuando el sol está saliendo, el cielo matutino muestra una estrella brillante en el este. En realidad, no es una estrella: es el planeta Venus que aparece durante el amanecer debido a su posición específica. Debido a esto, Venus también se puede observar en el cielo occidental durante la puesta de sol, y en ese momento se le conoce como la estrella de la tarde o lucero vespertino.

Venus tiene su órbita dentro de la órbita de la Tierra y además está relativamente cerca del Sol. El planeta es más brillante que cualquier otro astro en el cielo, con excepción del Sol y la Luna. Debido a su ubicación orbital, Venus es visible en el cielo oriental durante aproximadamente una hora antes de que el Sol se eleve y lo opaque; por eso recibió el nombre de El Lucero del Alba. De manera similar, se observa en el cielo nocturno en el oeste durante algún tiempo después de que el Sol se oculta y se convierte en la Estrella Vespertina.

Dado que las civilizaciones antiguas otorgaban gran importancia a los cuerpos y fenómenos celestes, la singular apariencia de Venus en el cielo convirtió al planeta en una destacada figura mitológica en varias culturas antiguas. En la mayoría de las culturas, Venus es considerado un símbolo de amor, feminidad y fertilidad.

Los primeros griegos creían que el Venus matutino y el vespertino eran dos astros diferentes y los llamaban Fósforo/Eósforo («portador de la luz» o «portador del alba») y Héspero («la estrella de la tarde»). Sin embargo, más tarde comprendieron que se trataba del mismo planeta y le dieron el nombre de Afrodita, la Diosa del Amor.

De manera alternativa, el Lucero del Alba es también un nombre otorgado a Jesucristo. La aparición de la estrella de la mañana anuncia el alba de la luz que pone fin a una noche oscura; como tal, Jesucristo como salvador, fuente de esperanza y felicidad, es identificado como el Lucero del Alba.

El lucero del alba

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